NUESTRA HERENCIA CULTURAL

CALABAZA, FRIJOL Y MAÍZ

Viajemos otra vez por el tiempo, te invito a que vayamos a la época de los primeros pobladores de lo que hoy conocemos como México, es decir, mucho antes de todas las culturas mesoamericanas. Nos vamos a ir de viaje al México prehistórico, utilizo este término para diferenciarlo del México prehispánico, que según los investigadores, comienza por ahí del 2500 a.C. o un poco antes; dando inicio a lo que se le denomina como periodo Preclásico, después vendría el Clásico y por último el Posclásico, que terminó el 13 de agosto de 1521 con la caída de México-Tenochtitlan.

Nuestro viaje nos llevará 6500 a.C., hagamos un cálculo, 6500 más 2020 años de nuestra era, nos da el total de 8520 años atrás. Como te podrás imaginar ya nada en el mundo es igual.

Antes de iniciar, te invito a que hagas un ejercicio de visualización, imagina unas deliciosas calabazas en jitomate, aromatizadas con un poco de epazote, al lado, unos ricos frijolitos de olla, acompañados por una salsa molcajeteada de tomate y chile verde, rodeado del inigualable olor de las tortillas hechas a mano. Solo de escribirlo se me antojó. Espero que cuando lo leas a ti también.

Estarás de acuerdo conmigo que el menú que te describí es una comida que te pueden servir en casi todos los hogares de México, ya sean omnívoros, vegetarianos o veganos. Pero pocos hacemos consciencia de la historia que conlleva cada bocado, pocos pensamos en aquellas primeras mujeres u hombres que observaron la naturaleza y experimentaron con ella hasta lograr domesticarla.

Se piensa que el maíz fue la primera planta cultivada por los pueblos originarios, pero no fue así. Antes que el maíz, la calabaza, ya era doméstica y le siguieron el frijol, el chile, el aguacate, el tomate, el jitomate y el algodón. Entre el año 5000 y el 3500 a.C. se dio el proceso de domesticación del maíz, el cual se desarrolló a partir de las magras espigas de una planta silvestre.

Poco a poco fuimos transitando de una forma vida nómada o semi nómada, como recolectores-cazadores, a una como agricultores sedentarios. La agricultura dio el alimento suficiente y con bastante regularidad para que se formaran aldeas en torno a sus graneros y cerca de los campos. Todavía tendrían que pasar muchos años más para la invención de la alfarería.

¡Sorprendente!, ¿no te lo parece?, llevamos, literal y no metafóricamente, miles de años siendo hijos del maíz, del frijol y del chile. ¡VIVA MÉXICO Y SU HERENCIA GASTRONÓMICA!